jueves, 12 de diciembre de 2013

Marina Tsvietáieva - El poeta y el tiempo (fragmento)



   La gloria y el dinero. La gloria -cuánta amplitud- vastedad - dignidad - armonía. Qué grandeza. Qué paz.

   El dinero - cuánta estrechez - miseria - infamia - insignificancia. Qué mezquindad. Qué vanidad.

   ¿Qué quiero cuando, una vez terminada la obra, la entrego a tales o cuales manos?

    Dinero, amigos, y cuanto más, mejor.

   El dinero es mi posibilidad de seguir escribiendo. El dinero - mis poesías de mañana. El dinero es mi rescate de los editores, redactores, caseros, tenderos, mecenas - mi libertad  y mi  mesa de trabajo. El dinero - además de mi mesa de trabajo, es también el paisaje de mis poesías, la Grecia que tanto deseaba cuando escribía Teseo y aquella Palestina que tanto desearé cuando escriba Saul - barcos y trenes que conducen a todos los países, a todos y más allá de todos los mares.

   El dinero - mi posibilidad de escribir no solamente más, sino mejor; de no pedir anticipos, de no precipitar los acontecimientos, de no cerrar las brechas poéticas con palabras casuales, de no sentarme con X o con Y en la esperanza de que me publicarán o me "acomodarán" en alguna parte; el dinero - mi elección, mi selección.

   El dinero, finalmente - el punto tercero y el más importante - mi posibilidad de escribir menos. No tres páginas al día, sino treinta líneas.

   Mi dinero es, ante todo, tu ganancia, lector.
 
¿La gloria? "Etre salué d'un tas de gens que vous ne connaissez pas" (palabras del difunto Scriabin, no sé si suyas o adjudicadas). El peso de la vida cotidiana - acrecentado. La gloria - una consecuencia, no un fin. Todos los grandes amantes de la gloria no eran en realidad amantes de la gloria, sino del poder. Si Napoleón hubiera amado la gloria no se habría consumido en Santa Elena, el más perfecto de los pedestales. En Santa Elena a Napoleón no le faltaba gloria sino poder. De ahí - sus tormentos y su catalejo. La gloria es pasiva, la sed de poder - activa. La gloria - yace, "duerme en sus laureles". La sed de poder va a caballo, consigue esos laureles. "Por la gloria de Francia y por mi poder" - ése es, en su fuero interno, el lema de Napoleón. Para que el mundo obedezca a Francia y Francia - a mí. La gloire de Napoleón se llama pouvoir. Él, como hombre sobre todo de acción, no pensaba en la gloria individual (pura retórica). Prenderse fuego de la cabeza a los pies por el fragor de la multitud y el balbuceo de los poetas..., despreciaba demasiado a la multitud y a los poetas para hacerlo. El objetivo de Napoleón era el poder, la consecuencia del poder conquistado - la gloria.

   En el poeta admito la gloria como forma de autopropaganda - con fines lucrativos. Y así yo, que personalmente desprecio toda forma de publicidad, aplaudo las dimensiones - también en este caso desmesuradas - de Maiakovski. Cuando Maiakovski no tenía dinero, se dedica sin pausa a temas "sensacionalistas" ("purga de los poetas", "corte de las poetisas", "América", etcétera). La gente corre al escándalo y lleva a dinero. A Maiakovski, por ser un gran poeta, le tienen sin cuidado las alabanzas y los insultos. Él conoce su valor. Pero el dinero - realmente le importa. Y su autopropaganda, precisamente por su vulgaridad, es mucho más pura que la de los papagayos, los monos y el harem de lord Byron, que como es sabido, no necesitaba dinero.
 
Nota indispensable: ni Byron ni Maiakovski utilizan para la gloria la propia lira poética; ambos - la propia vida privada, basura. ¿Byron ansía la gloria? Adquiere una colección de animales, se establece en la casa de Rafael y tal vez - va a Gracia... ¿Maiakovski ansía la gloria? Se pone una blusa amarilla y escoge como fondo - una cerca.

(...)

Marina Tsvietáieva. Extraído de "El poeta y el tiempo". Edición de Selma Ancira. Editorial Anagrama. 1990.

martes, 8 de octubre de 2013

Extraído de "Cómo hacer versos", de Vladimir Maiakovski

(...)

A aquel que pretende coger la pluma por primera vez y convertirse en poeta en una semana mi libro no le sirve para nada. Mi libro es para aquel que, por encima de los múltiples obstáculos, quiere convertirse en poeta. Y un poeta es una persona consciente de que la poesía es uno de los desafíos más difíciles que existen, y a pesar de ello quiere conocer y transmitir a otros esos procedimientos que muchas veces transcurren por caminos misteriosos.

Estas son las conclusiones:

1. Poesía es industria. De las más difíciles y complicadas, pero, a pesar de todo eso, es una industria.

2. Aprender el oficio de poeta no es aprenderse el modo de hacer un cierto tipo de obras poéticas. Es explorar los medios utilizados  para cualquier trabajo poético y estudiar sus prácticas lo que ayudará a crear otras nuevas.

3. Originalidad. La novedad del material y de los procesos es obligatoria en cada obra poética.

4. El poeta debe trabajar a diario para mejorar sus recursos y sobre todo para ir acumulando sus reservas poéticas.

5. Tener un buen cuaderno de notas y saber usarlo es mucho más importante que saber escribir sin errores en base a la vieja y caduca métrica poética.

6. No es necesario comenzar produciendo poesía en serie para obtener un único y brillante verso. Hay que dar la espalda a una futilidad poética tan poco racional. Solo se debe coger la pluma cuando no existe otro medio de expresión que no sea el verso. Solo debemos lanzarnos al trabajo poético en el momento en el que sentimos con nitidez el susurro de una obligación social.

7. Para comprender correctamente la obligación social el poeta debe situarse en el centro de las cosas y de los acontecimientos. Conocer la teoría económica, estar al tanto de la vida real, interesarse por la historia y la ciencia, es para el poeta una parte esencial de su trabajo y un aspecto mucho más importante que los manualitos escolásticos de profesores idealistas que idolatran a las antiguallas.

8. Para conseguir una mejor y más eficaz interpretación de la obligación social es necesario colocarse a la vanguardia de la clase social a la que pertenece el poeta, y luchar en todos los frentes en los que esté inmersa esa clase. Es necesario romper en mil pedazos el tópico de que el arte es apolítico. Esa vieja leyenda aparece ahora bajo la verborreica apariencia de los grandes cuadros épicos -primero épicos, después objetivos y al final no toman partido-, con un estilo grandioso -primero grandioso, después elevado y al final divino-.

9. Los juicios al azar y la individualista, carente de principios y caprichosa subjetividad del gusto, solamente pueden ser eliminados si consideramos al arte como un oficio. Solo considerando la poesía de esta manera lograremos situarla en el mismo plano que otros géneros literarios. Poemas junto a crónicas de los rabcors. Esto nos dará la posibilidad de abordar el problema de la valoración de la calidad de la obra poética, problema a cuya urgente solución nada aportan los tradicionales análisis místicos del fenómeno poético.

10. No podemos considerar el proceso de producción de un poema, lo que se llama el trabajo técnico, como un valor en sí mismo. Sin embargo, es este trabajo el que hace el poema conveniente para su uso. La diferencia entre las maneras de trabajar un poema es la que diferencia un poeta de otro poeta. Sólo el conocimiento, el perfeccionamiento, la acumulación y la diversidad en los procedimientos poéticos convierten a alguien en un escritor profesional.

11. El ambiente poético cotidiano influye tanto en la creación de una obra auténtica como los demás factores. La palabra bohemia se ha convertido en la designación común de todo lo cotidiano que rodea al artista pequeño-burgués. Se ha luchado mucho contra esa palabra, pero desgraciadamente sólo contra la palabra. En realidad seguimos respirando esa atmósfera enrarecida por los viejos arribismos literarios individualistas, por los intereses de capillitas gruñones y mezquinos, por las zancadillas mutuas y por la poetización de los conceptos, sustituyendo, por ejemplo, "borrachera" por "dulce embriaguez". Incluso es necesario que la imagen del poeta y las conversaciones domésticas con su mujer sean diferentes, definidas por su propia producción poética.

12. Nosotros, los Lefs, nunca hemos pretendido ser los únicos poseedores de los secretos de la creación poética. Pero somos los únicos que queremos descubrir esos secretos, los únicos que no queremos una veneración artístico-religiosa para, una vez conseguida, especular con ella como puros comerciantes.

(...)

Vladimir Maiakovski, 1926.

Extraído de "Cómo hacer versos". Vladimir Maiakovski. Traducción de Ismael Filgueira Bunes. mono azul editora. Colección Vuelapluma. 2009.

domingo, 7 de julio de 2013

ANTONIO RIGO - POEMAS DEL AEROPUERTO (2)

AQUÍ llega abril
sin dormir,
la luz fría
del amanecer
como una rosa
en un vaso de vodka.

- - -

MÁS de 15 millones de días
sin haberme movido de Antonio.
Brazos extendidos, gesto abrupto o
ridículo, silencio en blanco o azul.
La ausencia. El mecánico.
El mozo de almacén. El hombre árbol.
Ahora viene la noche del abrazo o de la luz
pero estoy sentado en un volcán.
Y lloro, río, me ahogo
soy.

- - -

DUBLÍN

Una anciana irlandesa
algo bebida y animada
me pregunta por el precio
de una botella de Tullamore Dew
y después, señalándome,
si estoy incluido en el mismo.
Debería decirle que sí.
Dublín.

- - -

AVIÓN JAPONÉS

Todo lo que necesito es una cerilla.
Una cerilla y un vaso de gasolina.
Bonzo en la habitación vacía.
Pero he dejado de beber.
Pero he dejado de fumar.

- - -

ESPACIO AÉREO

Soy el espacio que hay
entre mi cabeza
que habita más allá de las nubes
y las uñas de mis pies
que crecen hacia la tierra,
cuando consigo escribir
un poema
brotan los mirlos
entre mis manos.

- - -

UN BOEING

Un Boeing y otro y otro
pero al sol solo lo oscurece
una diminuta mariposa.

- - -

SÁBADO

Paseo, mercado, tren.
En un cañizo de esos
para hacer sombra
vemos un letrero
que pone: cañizo
para hacer sombra.

- - -

DIGO 
Luna de primavera
pero los grillos del almacén
me contestan
Luna de verano
idiota
Luna de verano.

- - -

ROBERT GRAVES

Llueve. Llueve. Llueve.
Cartones de tabaco
pasan flotando
entre los palés.
Yo trabajo sábado y lluvia
con los pies completamente mojados y
las manos demasiado lejos
del amor.
Demasiado lejos del amor
y la poesía
y la piedra negra de Canelluñ.

- - -

PREPARACIÓN, preparación.
El hombre quieto observando pájaros.
El hombre sombra en movimiento.
El hombre sentado sobre silencios.
Mañana, tarde y noche
pájaros, sombra y silencios
preparación, preparación
la jornada del hombre antiguo
la jornada del hombre lento.

- - -

HAY quien dice que no es posible
el amor en los aeropuertos.
Te amo.

- - -

AL atardecer Andrei me habla de Moldavia:
los árboles y alimentos
los ríos y las casas
las músicas y montañas.
Una vez, dice, me encontré un oso frente a frente
y nos miramos a los ojos: tengo parte de su fuerza
y él, algo de mi lágrima.
Ahora entona una dulce canción
ahora construye un bosque
ahora dibuja una lengua bella y extraña.
Un día le enganché un pie con la máquina.
El hombre oso. Mi ruso.
Andrei bebe vodka para dormir.
Andrei dice que en lugar de almacenero
parezco un poeta ruso, Puskin tal vez
algo de Brodsky.
Andrei dice -al acabar el contrato temporal,
unas horas antes de volver a Moldavia-
no te digo adiós amigo, prefiero decirte
nos vemos en el autobús de las 6:30
mañana por la mañana.

- - -

Antonio Rigo. Poemas del aeropuerto. Extraído de "Masticando adelfa. OBRA REUNIDA 1991-2011". Ediciones La Baragaña. 2012.

sábado, 6 de julio de 2013

ANTONIO RIGO - POEMAS DEL AEROPUERTO (1)



RALENTÍ

Montar
el pistón  de ralentí
ligeramente acelerado
en el soporte.
Roscar sobre el tornillo:
la contratuerca del tope
el tope del torpe y
la contratuerca del pistón.
Roscar el tornillo a fondo en el pistón
y apretar la contratuerca a su par.
Llevar la palanca del ralentí
hasta hacer apoyo en el tope y preguntarse
una y otra vez
después de poner el motor en marcha
¿qué diablos es eso?
¿La mecánica de la existencia?
¿Dios está aquí?,
quiero cambiarle el aceite a la poesía
quiero darle otra vuelta de tuerca
a la libertad.

- - -

VOCES

Hoy a las 7,
en el camino
hacia el almacén,
he rozado la levedad:
Amapola.
Después he sido capaz de hablar
durante todo el día.

- - -

LAS cajeras van naranjas.
Los jefes llevan corbatas.
Los mozos vamos de gris.

- - -

HOY he roto 7 botellas
y me he golpeado
3 veces la cabeza y
no he dejado de cantar
durante todo el día
Lola de los Kinks.
Solo pienso en ti,
dije ya
hace más de 27 años.

- - -

CON José esta tarde
más de 22 palés
de alimentación.
Ahora son las 2
de la mañana y
me duele la espalda y
me duelen las piernas y
sigo teniendo náuseas,
cierro los ojos un momento
vértigo
y ya vuelvo a estar en el almacén.

- - -

A Carlos Rigo

TODOS en la merienda
hablando de tierra y
árboles o jardines,
intenta escribir un beso
intenta escribir un abrazo
depués, di manzana.
Mi jardín.

- - -

MAÑANA de abril.
El canto del gallo es rojo,
el chófer del bus está triste,
el traje de faena es gris.

- - -

HAIKU DE JUNIO. 1

Sigue fluyendo.
Hasta en el vaso de agua
brota el manantial.

- - -

HAIKU DE JUNIO. 3

Noche de junio.
¿y dónde guardé las sandalias
de grillos y estrellas?

- - -

LAS 4 ESTACIONES. 1

Vivo, finalmente, en el universo natural
de tu cuerpo:
constelaciones y lunares
sonrisas y árboles
valles, montañas y caderas.
Agua, amor, agua.
Y desvanecerme
cada noche
en las lunas suaves
de tu respiración.

- - -

A Dani Rigo

ANOTO: todo el día mirando una grúa
como si fuera el vuelo silencioso
del árbol y también:
el pausado caminar de las bestias y
hasta en el sueño toso tu nombre y
te deseo como una flor entre las ruinas y
solo el amor es más fuerte que la muerte.
Después apago la luz
e intento volver a dormir.
Pero ya son las 6.

- - -

Antonio Rigo. Poemas del aeropuerto. Extraído de "Masticando adelfa. OBRA REUNIDA 1991-2011". Ediciones La Baragaña. 2012.

miércoles, 5 de junio de 2013

DOS POEMAS DE BUKOWSKI



AIRE Y LUZ Y TIEMPO Y ESPACIO

"¿sabes?, o era la familia, o el trabajo, siempre
había algo que se
interponía,
pero ahora
he vendido la casa y he encontrado este
lugar, un estudio amplio, tendrías que ver el espacio y
la luz.
por primera vez en mi vida tengo tiempo y un lugar adecuado para crear."

no, chico, si quieres crear
crearás aunque trabajes
16 horas al día en una mina de carbón
o
estés en el paro
y vivas en un cuartito
con 3 críos,
crearás aunque te hayan arrancado partes del cuerpo
y de la
mente,
crearás estando ciego
inválido
loco,
crearás aunque un gato se te encarame por
la espalda y
la ciudad entera tiemble sacudida por un terremoto o por las bombas,
las inundaciones o los incendios.

chico, el aire y la luz y el tiempo y el espacio
no tienen nada que ver
y no crean nada
excepto quizá una vida más larga que te permita
encontrar más
excusas.

- - -

EL TELÉFONO

te traerá gente
con sus timbrazos,
gente que no sabe en qué emplear
el tiempo
y que se morirá
por
infectarte a distancia
(aunque preferirían
estar en tu misma habitación
para proyectar mejor su nulidad en
ti).

el teléfono sólo se necesita
para las emergencias.

esa gente no es
una emergencia: es una
calamidad.

nunca me ha gustado que sonara el
teléfono.

"diga", respondo cautelosamente.

"soy Dwight".

y percibo ya su imbécil
ansia por invadirte.
son las personas-pulga que
se arrastran por la
psique.

"sí, ¿qué hay?"

"bueno, voy a pasar la noche en la ciudad y
he pensado que..."

"escucha, Dwight, estoy liado, no
puedo..."

"bueno, ¿quizá en otro
momento?"

"quizá no..."

a cada persona se le asigna un número limitado de
noches
y las desperdiciadas constituyen
una grave violación del
curso natural de
la única vida
que posee;
además, dejan un regusto en la boca
que muchas veces dura dos o tres días,
según quién sea el
visitante.

el teléfono sólo está para las
emergencias.

me ha costado
muchos años,
pero por fin he aprendido
a decir
"no".

pero
no os preocupéis por ellos,
por favor:
simplemente, marcarán otro
número.

podría ser
el vuestro.

"diga",
contestaréis.

y os dirán:
"soy Dwight".

sed
entonces
vosotros
las almas
amables
y comprensivas.

- - -

Charles Bukowski. Extraído del libro "Poemas de la última noche". DVD Poesía.

miércoles, 22 de mayo de 2013

Eliodoro Puche - Algunos poemas



NOCHE 

A Juan José Llovet.

La ciudad
ha visto morir al pájaro
que la encendía
detrás de la sombra de su ala.

¡Qué bien vestida estás de negro
viuda de todas las tardes!

¡Qué bien hacen
en tu cabeza azul
los diamantes!

¡Qué bien hacen
los bomberos
             Sol
en apagarte!

- - -

SILENCIO

A José Bances.

El camino nublado
asciende hasta la cima
del sol

          Mis pasos
          y el aroma
          de mis primaveras muertas.

El reloj
(fuga de las horas
que caen)
c
o
m
o
l
a
p
l
o
m
a
d
a

tiene el dedo en la boca.

- - -

NOCTURNO

La selva de sombra...
La luna como una naranja...
La luna
redonda, rojiza y dorada...

Enmedio del bosque nocturno,
la luna naranja.

Los ángeles juegan a las cuatro esquinas
en la inmensa plaza
celeste...
             Llevan en las manos
filantes bengalas.

Enmedio, sonriente, los mira
la luna naranja.

Dos bocas se encienden...
cuatro ojos se apagan...
En los corazones, exprime
su jugo la luna naranja.

- - -

CRUZA UN AEROPLANO

El tiburón del aire
que cruzó esta mañana
por el azul, traía de otros cielos,
en sus aletas, luminosas algas.

Como un ruiseñor joven,
el tiburón mecánico, cantaba
sus canciones de hoy,
con trinos de mañana.

¡Acaso, el tiburón de acero,
dormiría en las aguas
de la luna
esta noche pasada!

Ha cruzado, como una lanzadera,
el tiburón sonoro...

                              De sus alas
metálicas pendía
zumo de sol en luminosas algas.

- - -

Eliodoro Puche. Extraído de "Poesía española de vanguardia (1918-1936)". Edición de Fco. Javier Díez de Revenga. Clásicos Castalia.

sábado, 18 de mayo de 2013

Fagmentos de ensayos de W.H. Auden (y 2)

Al aceptar y defender la institución social de la esclavitud, los griegos tenían el corazón más duro que nosotros pero las ideas más claras; sabían que el trabajo como tal era una esclavitud y que ningún hombre puede enorgullecerse de ser un operario. Un hombre puede estar orgulloso de ser un trabajador, es decir, alguien que fabrica objetos duraderos, pero en nuestra sociedad el proceso de fabricación se ha racionalizado de tal modo en interés de la velocidad, la economía y la cantidad, que el papel desempeñado por el individuo empleado en una fábrica carece de importancia y significado personales y en la práctica todos los trabajadores se han convertido en operarios. Es lógico, pues, que las artes que no pueden racionalizarse de esta forma -el artista sigue siendo personalmente responsable de lo que hace-, despierten la fascinación de quienes carecen de talento y temen con razón un horizonte de trabajo sin sentido. Esta fascinación no se debe a la naturaleza misma del trabajo, sino al modo en que el artista trabaja; él y nadie más, en nuestra época, es su propio dueño. La idea de ser dueño de uno mismo es algo que atrae a la mayoría de los seres humanos y esta idea es capaz de conducirles a la ilusoria esperanza de que la capacidad para la creación artística es universal, algo que casi todos los seres humanos, en virtud, no de algún talento determinado, sino de su simple humanidad, podrían hacer si se lo propusieran.

(...)

Algunos escritores, incluso algunos poetas, alcanzan gran notoriedad pública, pero los escritores, como tales, no tienen estatus social como sí lo tienen los médicos y abogados, sean célebres o desconocidos.
Hay dos razones que lo explican. En primer lugar, las así llamadas humanidades han perdido la utilidad social que tuvieron antaño. Desde la invención de la imprenta y el aumento de la alfabetización, el verso ya no es útil como instrumento mnemónico gracias al cual el conocimiento y la cultura pasan de una generación a otra y, desde la invención de la cámara, el dibujante y el pintor ya no son necesarios para proporcionar documentación visual; se han convertido, en consecuencia, en artes "puras", es decir, en actividades gratuitas. En segundo lugar, en una sociedad gobernada por los valores propios del Trabajo (y es posible que la América capitalista esté más férreamente gobernada por estos valores que la Rusia comunista), lo gratuito ya no se considera sagrado -la mayoría de las culturas más tempranas pensaba de otro modo-, ya que, para el Hombre Trabajador, el ocio no es sagrado sino un descanso del trabajo, un tiempo para la relajación y los placeres del consumo. Suponiendo que una sociedad semejante piense alguna vez en lo gratuito, lo hace con recelo -los artistas no trabajan, por lo que seguramente son vagos parasíticos- o, en el mejor de los casos, lo considera algo trivial: escribir poesía o pintar cuadros es una afición que no hace daño a nadie.

(...)

La Escuela de Bardos con la que fantaseo tendría el siguiente plan de estudios: 

1) Además del inglés, se exigiría al menos una lengua antigua, probablemente griego o hebreo, y dos lenguas modernas. 

2) Se aprenderían de memoria miles de versos escritos en esas lenguas.

3) La biblioteca no contendría ningún libro de crítica literaria y el único ejercicio crítico que se le exigiría al estudiante sería escribir parodias.

4) Todos los estudiantes deberían cursar estudios de Prosodia, Retórica y Filología Comparada y cada estudiante tendría que elegir tres de las siguientes Materias: Matemáticas, Historia Natural, Geología, Meteorología, Arqueología, Motología, Liturgia y Cocina.

5) Cada estudiante estaría encargado de cuidar un animal doméstico y cultivar un pequeño huerto. 

Un poeta no sólo debe formarse a sí mismo como poeta, sino que tiene que decidir cómo quiere ganarse la vida. En teoría, debería tener un trabajo que le exima de manipular ninguna palabra. (...)

De "El poeta y la ciudad"

Extraído de "Los señores del límite. Selección de poemas y ensayos (1927-1973)". W.H. Auden. Edición a cargo de Jordi Doce. Galaxia Gutenberg. Círculo de Lectores.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Fagmentos de ensayos de W.H. Auden (1)



Los escritores, en especial los poetas, tienen una extraña relación con el público porque su medio, el lenguaje, a diferencia de la pintura del pintor o las notas musicales del compositor, no es de su uso exclusivo sino la propiedad común del grupo lingüístico al que pertenecen. Mucha gente está dispuesta a admitir que no entiende de pintura o de música, pero muy poca gente, si ha pasado por la escuela y sabe leer los anuncios, está dispuesta a admitir que no entiende su propio idioma. Como dijo Karl Kraus: "El público lector no entiende el alemán y no se lo puedo decir en el idioma de los periódicos".

¡Qué suerte la del matemático! Es juzgado únicamente por sus colegas y el baremo es tan alto que ningún colega o rival puede alcanzar una reputación inmerecida. Ninguna cajera escribe una carta a la prensa para quejarse de la ininteligibilidad de las matemáticas modernas y compararla desfavorablemente con los viejos tiempos que que los matemáticos se contentaban con empapelar habitaciones de forma irregular y llenar las bañeras sin cerrar el grifo.

(...)

Mucha gente disfruta con la visión de su caligrafía como disfruta con el olor de sus propios pedos. Por mucho que odie la máquina de escribir, he de reconocer que es una buena ayuda a la hora de hacer autocrítica. La letra de la máquina de escribir es tan impersonal y fea de ver que, siempre que paso a limpio un poema, de inmediato le veo defectos que había pasado por alto en el manuscrito. En el caso de que el poema sea de otro, la prueba más dura que conozco es escribirlo a mano. El tedio físico que produce garantiza que el más pequeño defecto salte a la vista; la mano busca cualquier excusa para detenerse.

De "Escribir"

Extraído de "Los señores del límite. Selección de poemas y ensayos (1927-1973)". W.H. Auden. Edición a cargo de Jordi Doce. Galaxia Gutenberg. Círculo de Lectores.

viernes, 19 de abril de 2013

Algunos poemas de Cavafis




LA CIUDAD

Dijiste: «Iré a otra tierra, iré a otro mar.
Otra ciudad ha de haber mejor que esta.
Cada esfuerzo mio es una condena dictada;
y mi corazón está —como un muerto— enterrado.
¿Hasta cuándo estará mi alma en este marasmo?
Adonde vuelva mis ojos, adonde quiera que mire
veo aquí las negras ruinas de mi vida,
donde pasé tantos años que arruiné y perdí.»
No hallarás nuevas tierras, no hallarás otros mares.
La ciudad te seguirá. Vagarás por las mismas
calles. Y en los mismos barrios te harás viejo;
y entre las mismas paredes irás encaneciendo.
Siempre llegarás a esta ciudad. Para otra tierra —no lo esperes—
no tienes barco, no hay camino.
Como arruinaste aquí tu vida,
en este pequeño rincón, así
en toda la tierra la echaste a perder.



LA SATRAPIA

¡Qué lástima! Cuando estás hecho
para las hermosas y grandes hazañas,
este injusto destino tuyo siempre
te niega el estímulo y el triunfo.
Son tus obstáculos las viles costumbres,
mezquindades y desidias.
Y qué horrible el día que cedes
(el día en que te rindes y cedes),
y te pones en camino para Susa
y te acoges al soberano Artajerjes,
que magnánimo te acepta en su palacio
y te ofrece satrapías y honores semejantes.
Y tú aceptas escéptico
eso que no ansias.
Busca tu alma otras cosas, por otras llora;
el aplauso del Pueblo y los Sofistas,
los difíciles e inestimables bravos;
el Agora, el Teatro, las Coronas.
Cómo esto va a darte Artajerjes,
cómo esto vas a encontrar en la satrapía;
y qué vida sin esto vas a hacer.



MONOTONIA

A un día monótono sigue
otro monótono, idéntico. Ocurrirá
lo mismo, de nuevo volverá a ocurrir—
instantes iguales nos encuentran y nos dejan.
Un mes pasa y trae otro mes.
Lo que viene, cualquiera fácilmente lo adivina:
es aquella pesadez del ayer,
y en mañana se convierte cuando no parece ya un mañana.



ITACA

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni al colérico Posidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Posidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas de verano
en que llegues —¡con qué placer y alegría!—
a puertos antes nunca vistos.

Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes voluptuosos,
cuantos más abundantes perfumes voluptuosos puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu pensamiento.
Tu llegada allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguardar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.
Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,
entenderás ya qué significan las Itacas.

- - -

Cavafis. Poemas extraídos de "C.P. Cavafis. Poesía completa". Ed. Alianza Tres. Traducción del griego por Pedro Bádenas de la Peña. 1982.




lunes, 8 de abril de 2013

EL ASTRONAUTA PREPARA EL DESCENSO - William Ospina

EL ASTRONAUTA PREPARA EL DESCENSO 

La enorme luna blanca está tan cerca
y aún no puedo creer que soy yo el elegido
para dejar mi huella en sus desiertos. 

Todo es ya la blancura. 
Miro entre olas de sombra a la ballena blanca del cielo. 

Hijo de turbias razas que temieron la noche, 
las ideas oscuras, los dioses, las pieles oscuras,
ahora soy el ápice del arpón antiquísimo 
que codicia la carne de este planeta blanco. 

Alguien sabe en lo alto que estoy girando en tomo de la luna.
No puedo recordar en este instante si
Él habló de la luna en sus parábolas. 
No sé si aprobará que un hombre hecho de polvo,
de polvo y de pecado, pise los peldaños del cielo. 

Para saber quién soy, sé que debo contar con la última estrella,
sentir que en mí se cruzan infinitas distancias, 

que soy el ojo que titila de profundidades incandescentes,
la mano que moldea como cera las masas de hierro,
la que traza las ínfimas parábolas 
y levanta en neblina la geometría de las aguas. 

Nunca estuve tan lejos de mí mismo 
(porque soy el planeta, porque el aire es mi sangre, 
porque verdes criaturas silenciosas sin cesar se convierten en carne mía
porque sangrantes animales sacrificados se convierten sin fin en mi fuerza
y en mi pensamiento) 
pero sé que no sueño, sé que estoy ascendiendo a otro tiempo. 

Vengo aquí a visitar los reinos de mi infancia,
un país de espectrales cañones de polvo, 
un país de nostálgicos cráteres como lagunas secas,
un país de opresivo y submarino silencio.
Sé que esta soledad tiene su precio, 
pues todo explorador de jamás visitados abismos
algo profana con su carne mortal, 
algo perturba con su mente atestada de recuerdos. 

Qué pensará este ser de imposible blancura 
cuando sienta en sus valles el peso de un ser vivo? 
Nunca nadie tocó sus plateadas polvaredas inmóviles,
nunca el dolor humano ni la esperanza humana agitaron su atmósfera, 
nunca sintió su piedra eterna la tremolación de la vida. 

Si se soltara una paloma a volar 
como flecha en este espacio dócil, 
se soltara un tigre de duros y ágiles músculos
y piel de nocturnos incendios, si se soltara
un saltamontes nevado, a saltar de verdad 
sobre los montes lunares, no sería tan extraño el instante. 

Traigo los dones y las maldiciones que 
fueron acuñados para el hombre, 
la memoria y sus hijos asombrosos, el tiempo y la muerte, 
y los tres están llenos de criaturas que ya no abandonarán este suelo. 

Durará en una huella sobre la piel ceniza del mundo blanco
el peso de los siglos, la reverberación de los rostros
de las entretejidas generaciones que me hicieron posible,
y acaso en la memoria de las estrellas 
no se hablará de un hombre, se cantará que 
un mundo mágicamente tocó las mejillas de otro
y volvió lleno de un impalpable horror,
de una maravilla imperceptible, 
una sola certeza que se adicionó en oro
al caudal de su sangre y sus sueños.

- - -

William Ospina

domingo, 17 de marzo de 2013

Sobre La canción de amor y muerte del alférez Christoph Rilke, de Rainer Maria Rilke

"(...) Aquel breve texto era su primera obra maestra, la primera que daba por logrado un difícil aprendizaje. Rainer había encontrado su voz. 
    El texto fue enviado a un editor. El editor lo rechazó. No había llegado su hora. Rainer siguió escribiendo y corrigiendo. 
    Una segunda versión, revisada, fue aceptada finalmente para su publicación. Apareció en la revista praguense Deutsche Arbeit en 1904, sin mayor repercusión. 
    Dos años más tarde, en Berlín, saldría a la luz una tercera edición, la definitiva, en forma de libro. Gran fracaso. Apenas se vendieron cincuenta ejemplares. 
    Pasan seis años más. Rilke sigue escribiendo y publicando. La editorial "Insel" le pide este texto al poeta para iniciar con él una nueva colección, la "Insel-Bucherei", probablemente la serie comercial más hermosamente editada de nuestro siglo. El Alférez será su primer título. 
    Y esta vez sí logró el contacto. En tres semanas se vendieron 5.000 ejemplares. Los lectores se multiplicaban mes tras mes. A los dos años, cuando estalló la guerra europea, llevaba editados 40.000 ejemplares. En 1917 llegó a los 100.000. En 1959 había alcanzado el millón, y eso sólo en lengua alemana. Es posible que en la actualidad ronde los dos millones de ejemplares publicados. Ha sido traducido a numerosos idiomas y sus lectores pueden contarse por decenas de millones. Pocas obras, en nuestro siglo, han disfrutado de tan amplia acogida. (...)"

- - -

Extraído del Epílogo a La canción de amor y muerte del alférez Christoph Rilke, de Rainer Maria Rilke. Ed. Hiperión. Versión española de Jesús Munárriz.



LA CANCIÓN DE AMOR Y MUERTE 
DEL ALFÉREZ CHRISTOPH RILKE


"...el 24 de noviembre de 1663 le fue asignada en Linda/ a Otto von Rilke de Langenau/ Gränitz y Ziegra/ la parte del dominio de Linda dejada en herencia por su hermano Christoph, caído en Hungría; aunque debió aceptar una salvedad/ según la cual la investidura resultaría nula y sin efecto/ en el caso de que su hermano Christoph/ (que según el certificado de defunción adjunto, había muerto siendo alférez en la compañía del Barón de Pirovano del regimiento de caballería imp. austr, de Heyster) regresara..."

- - -

CABALGAR, cabalgar cabalgar, de día, de noche, de día.
    Cabalgar, cabalgar, cabalgar.
    Y el ánimo está tan cansado y es tan grande la nostalgia. Ya no hay montañas, apenas algún árbol. Nada se atreve a alzarse. Extrañas chozas se acurrucan sedientas junto a pozos cenagosos. En ninguna parte una torre. Y siempre la misma imagen. Sobran los dos ojos. Sólo de noche a veces se cree conocer el camino. Tal vez estemos rehaciendo por la noche el mismo trecho de camino que hemos recorrido penosamente bajo el sol extranjero. Puede ser. El sol pesa como en nuestra tierra en lo profundo del verano. Pero fue en verano cuando nos despedimos. Los vestidos de las mujeres brillaron mucho tiempo entre el verde. Y hemos cabalgado tanto. Así que debe ser otoño. Al menos allí donde tristes mujeres saben de nosotros. 

(...)

miércoles, 13 de marzo de 2013

Google poetics

Un proyecto muy interesante. 



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domingo, 10 de marzo de 2013

Algunos poemas de "Caníbales y estrellas", de Biel Vila Pujadas




He leído el olvido de unos labios
y decía:

te follaré
la decimotercera vez
que nos veamos
y mucho tiempo.

- - -


Me miran,
soy extraño a los ojos
de un perro con bigote:
piensa y asiente.

- - -

Inexplicable,
de pronto
la chica susurra de fresa.
Mírame el trasero,
yo no me lo veo
y seguirás sin vértelo.

De los mortales
no entiendo casi nada.

Ella Nubes.

- - -

Las novias del verano
van de blanco:
fresco e impoluto
y sin traje de cola,
cruzan la calle.

- - -

No siempre las hadas
besan en la boca.
¿Qué hay de las veces
que muerden en los ojos?

Para que veas más.

- - -

Fue un segundo de miel nunca en mis labios.

- - -

Mamá:
no soy el niño
casi ciego
del que te hablaron
y el color
violáceo
que ahora  ves.
Paulatinamente
se irá
si de ti pudiera
alimentarme.

- - -

Biel Vila Pujadas. Poemas pertenecientes a Caníbales y estrellas. Editado por Canalla Ediciones. 2012.

lunes, 4 de marzo de 2013

Canciones Rusas - Nicanor Parra




A Margarita Aliguer


ÚltimoBrindis


Lo queramos o no
S6lo tenemos tres alternativas:
El ayer, el presente y el mañana.
                           
Y ni siquiera tres
Porque como dice el fil6sofo
El ayer es ayer
Nos pertenece só1o en el recuerdo:
A la rosa que ya se deshojó
No se le puede sacar otro pétalo.

Las cartas por jugar
Son solamente dos:
El presente y el día de mañana.

Y ni siquiera dos
Porque es un hecho bien establecido
Que el presente no existe
Sino en la medida en que se hace pasado
Y ya pasó…,
                            como la juventud.

En resumidas cuentas
Sólo nos va quedando el mañana:
Yo levanto mi copa
Por ese día que no llega nunca
Pero que es lo único
De lo que realmente disponemos.

- - -

Regreso


La partida tenía que ser triste
Como toda partida verdadera:
Álamos, sauces, cordillera, todo
Parecía decirme no te vayas.

Y sin embargo el regreso es más triste…

Aunque parezca absurdo
Toda mi gente desapareció:
Se la tragó la ciudad antropófaga.

Solamente me esperan
Los olivos enfermos de conchuela
Y el perro fiel
El capitán con una pata rota.

- - -

La
fortuna


La fortuna no ama a quien la ama:
Esta pequeña hoja de laurel
Ha llegado con años de retraso.
Cuando ya no la quería
Para hacerme querer
Por una dama de labios morados
Me fue negada una y otra vez
Y me la dan ahora que estoy viejo.
Ahora que no me sirve de nada.

Ahora que no me sirve de nada
Me la arrojan al rostro
Casi
                como
                               una
                                               palada
                                                               de
                                                                              tierra…

 - - -
  

Ritos


Cada vez que regreso
A mi país
                después de un viaje largo
Lo primero que hago
Es preguntar por los que se murieron:
Todo hombre es un héroe
Por el sencillo hecho de morir
Y los héroes son nuestros maestros.

Y en segundo lugar
por los heridos.

Solo después
       no antes de cumplir
Este pequeño rito funerario
Me considero con derecho a la vida:
Cierro los ojos para ver mejor
Y canto con rencor
Una canción de comienzos de siglo.

- - -


Mendigo

En la ciudad no se puede vivir
Sin tener un oficio conocido:
La policía hace cumplir la ley.

Algunos son soldados
Que derraman su sangre por la patria
(Esto va entre comillas)
Otros son comerciantes astutos
Que le quitan un gramo
O dos o tres al kilo de ciruelas.

Y los de más allá son sacerdotes
Que se pasean con un libro en la mano.

Cada uno conoce su negocio.
¿Y cuál creen ustedes que es el mío?

Cantar
mirando las ventanas cerradas
Para ver si se abren
Y
me
dejan
caer
una
moneda.

- - -

Atención


A los jóvenes aficionados
A cortejar muchachas buenas-mozas
En los jardines de 1os rnonasterios
Hago saber con toda franqueza
Que en el amor
por casto
Por inocente que parezca al cornienzo
Suelen presentarse sus complicaciones.

Totalmente de acuerdo
Que el amor es más dulce que la miel.

Pero se les advierte
Que en el jardín hay luces y sombras
Además de sonrisas
En el jardín hay disgustos y lágrimas
En el jardín hay no sólo verdad
Sino también su poco de mentira.

 - - -

Solo


Poco
a
       poco
me
fui
quedando
               solo       

Imperceptiblemente:
Poco a poco.

Triste es la situación
Del que gozó de buena compañía
Y la perdió por un motivo u otro.

No me quejo de nada: tuve todo
Pero
sin
darme
cuenta

Como árbol que pierde una a una sus hojas
Fuime
quedando
     solo
  poco
   a
poco.

- - -

Nieve


Empieza
a
    caer
          otro
       poco
                                       de
                       nieve
Como si fuera poca
Toda la nieve que ha caído en Rusia
Desde que el joven Pushkin
Asesinado por orden del zar
En las afueras de San Petersburgo
Se despidió de la vida
                               con estas inolvidables palabras:

Empieza
a
    caer
          otro
        poco
                                       de
                        nieve
Como si fuera poca
Toda la nieve que ha caído en Rusia
Toda la sangre que ha caído en Rusia
Desde que el joven Pushkin
Asesinado por orden del zar
En las afueras de San Petersburgo
Se despidió de la vida
                               con estas inolvidables palabras:

Empieza
a
    caer
          otro
      poco
                                       de
                          nieve

- - - 

Aromos


Paseando hace años
Por una calle de aromos en flor
Supe por un amigo bien informado
Que acababas de contraer matrimonio.
Conteste que por cierto
Que yo nada tenía que ver en el asunto.
Pero a pesar de que nunca te amé
-Eso lo sabes tú mejor que yo-
Cada vez que florecen los aromos
-Imagínate tú-
Siento la misma cosa que sentí
Cuando me dispararon a boca de jarro
La noticia bastante desoladora
De que te habías casado con otro

- - -

Cronos


En Santiago de Chile
Los
días       
son
interminablemente
largos:

Varias eternidades en un día.

Nos desplazamos a lomo de mula
Como los vendedores de cochayuyo:
Se bosteza. Se vuelve a bostezar.

Sin embargo las semanas son cortas
Los meses pasan a toda carrera
Ylosañosparecequevolaran.

- - -

Yuri
Gagarin


Las estrellas se juntan alrededor de la tierra
Como ranas entorno de una charca
A discutir el vuelo de Gagarin.

Ahora sí que la sacamos bien:
¡Un cosmonauta ruso
Dando de volteretas en el cielo!

Las estrellas están muertas de rabia
Entretanto Yuri Gagarin
Amo y señor del sistema solar
Se entretiene tirándoles la cola.

- - -

MalosRecuerdos


En resumidas cuentas
En todas partes dejo malos recuerdos:
En el Hotel Pekín
En la Plaza de Armas de Chillán
En los Archivos del Museo Británico.

Para la mayoría
Soy un narciso de la peor especie.

Me tienen no sé cuántos nombres:

El hombre de dos caras
El que se cree mas de lo que es
El que no tiene paz
Ni
con
las
mariposas
del
jardín.

Todos se consideran con derecho
a festejarme con un poco de barro.

Hasta que se termine la paciencia
Y me vuele la tapa de los sesos!

- - - 

CorderoPascual


Ya que no queda otra alternativa
Que degollar al cordero pascual
Para que el ser humano coma carne
Me permito pedir humildemente
Que en lo posible no se le mate con dolo.
Hay que enterrar la daga con cuidado
Sin olvidar que es un simple cordero
El que se está matando
Y no un león ni un tigre de Bengala.

Una vez perpetrado
El vergonzoso crimen necesario
Rogaría al verdugo
Que se lave las manos con salmuera
Para borrar el olor de la sangre.

Y mucho cuidado con los perros y gatos:
Algo que no debemos permitirnos
Es compartir con otros animales
El alimento del cordero pascual.
Aprovechemos hasta la última fibra.

Y no lo comamos con el ceño fruncido
Sino con gran respeto.
Casi con sentimiento religioso.

Y después del banquete
Demos las gracias al sistema solar.

 - - -


PanCaliente


Me llama la atención
El siguiente fenómeno
Para nosotros completamente desconocido:

Una cola de cien metros de largo
Cerca del Metropol
A pesar de los grados bajo cero.

Dentro de sus enormes abrigos
Y de sus densos gorros de pieles
Que sólo dejan libres la nariz y los ojos
Todos los moscovitas
Parecen buzos interplanetarios
O cosmonautas del fondo del mar.

Me cuesta abrirme paso
Para llegar al núcleo
De ese cometa de seres humanos.

Describo lo que veo:
Una mujer detrás de una mesa
Entrada en carnes como todas las rusas
-Seguramente madre varias veces-
Con la cabeza envuelta en un pañuelo
Rojo
de listas verdes y amarillas.
Y que creen ustedes que vende
Esa mujer heroica
En pleno mes de enero
En su pequeño bar improvisado
En plena vía pública
Sin importarle la nieve que cae.

Pan caliente
¿verdad?
Una antología de poetas chilenos
Traducidos por Margarita Aliguer.

- - -

Hace
Frío


Hay que tener paciencia con el sol
Hacen cuarenta días
Que no se le ve por ninguna parte.

Los astrónomos yankees
Examinan el cielo con el ceño fruncido
Como si estuviese lleno de malos presagios
Y concluyen que el sol anda de viaje
Por los países subdesarrollados
Con las maletas llenas de dólares
En misión de caridad cristiana.

Y los sabios soviéticos
-Que están por lanzar un hombre a la luna-
Comunican que el sol
Anda por los imperios coloniales
Fotografiando indios desnutridos
Y asesinatos de negros en masa.

¿A quién,
a quién le podemos creer?

A1 poeta chileno
que nos pide
Tener paciencia con el pobre sol!
El estaría feliz de brillar
Y de tostar los cuerpos y las almas
De los bañistas del hemisferio norte
-Especialmente los muslos de las muchachas
Que todavía no cumplen los veinte-
Para eso fue hecho
Le encantaría calentar la tierra
Para que brote el trigo de nuevo,

Pero las nubes no lo dejan salir.

El no tiene la culpa de nada:
Hay que tener paciencia con el sol



Pussykatten


El gato se está poniendo viejo

Hacen algunos meses
Hasta su propia sombra
Le parecía algo sobrenatural.

Sus mostachos eléctricos
                                               lo detectaban todo:
Escarabajo,
mosca,
matapiojo,
Todo tenía para él un valor específico.

Ahora se lo pasa
Acurrucado cerca del brasero.

Que el perro lo olfatee
O que las ratas le muerdan la cola
Son hechos que para él no tienen ninguna importancia.

El mundo pasa sin pena ni gloria
A través de sus ojos entornados.

¿Sabiduría?
¿misticismo?
¿nirvana?
Seguramente las tres cosas juntas
Y sobre todo
       t i e m p o t r a n s c u r r i d o.

El espinazo blanco de ceniza
Nos indica que él es un gato
Que se sitúa más allá del bien y del mal.


Nadie


No se puede dormir
Alguien anda moviendo las cortinas.
Me levanto.
No hay nadie.
Probablemente rayos de la luna.

Mañana hay que levantarse temprano
Y no se puede conciliar el sueño:
Parece que alguien golpeara a la puerta.

Me levanto de nuevo
Abro de par en par:
El aire me da de lleno en la cara
Pero la calle está completamente vacía.

Só1o se ven las hileras de álamos
Que
      se
mueven
                al
      ritmo
del
viento.

Ahora sí que hay que dormir.
Sorbo la última gota de vino

Que todavía reluce en la copa
Acomodo las sábanas
Y doy una última mirada a1 reloj
Pero oigo sollozos de mujer
Abandonada por delitos de amor
En el momento de cerrar los ojos.

Esta vez no me voy a levantar
Estoy exhausto de tanto sollozo.

Ahora cesan todos los ruidos
Sólo se oyen las olas del mar
Como si fueran 1os pasos de alguien
Que se acerca a nuestra choza desmantelada
Y
     no
           termina
                         nunca
                                     de
                                           llegar.

- - -

Nicanor Parra. Canciones Rusas. Editorial Universitaria, 1967.